La vieja escuela no muere: Severe Punishment y la lucha por mantener el Death Metal primitivo

 Por Martín Ayala | AR-HELL



​El verdadero underground no sabe de fronteras ni de modas comerciales. Desde Iquique, en el norte desértico de Chile y a pasos de la frontera, Rodrigo (director musical y guitarrista de Severe Punishment) mantiene presente el Death Metal Old School más podrido y técnico. Con 53 años a cuestas y habiendo vivido los años dorados del tape-trading de los 90, Rodrigo nos regala una charla reflexiva y frontal sobre la cruda realidad de combinar la música con el trabajo minero, el próximo material para septiembre de 2026, el choque generacional en el metal y su profundo respeto por la escena argentina.


AR-HELL: Como primera instancia quisiera darte las gracias por la buena onda, y para comenzar quiero indagar un poco sobre lo que es Severe Punishment. Contame en qué está la banda en estos momentos, ¿qué están preparando actualmente?.

​Rodrigo: Hola, Claudio, un gusto y muchas gracias por la entrevista compadre. Bueno, en este momento tenemos mucho material adelantado, pero resulta que los integrantes estamos cada uno con diferentes situaciones personales que tenemos que resolver por cosas de trabajo, entonces decidimos darnos un tiempito, ya que tenemos bastante trabajo adelantado y porque también trabajamos rápido. La idea (si las cosas se dan) es tener el material grabado y listo en septiembre de este año.


AR-HELL:Vamos a hablar un poco del pasado. Básicamente me gustaría saber cómo surgió la idea de armar la banda, bajo qué influencias están y cuál fue el objetivo o las razones para componer Death Metal Old School.

Rodrigo: Esta historia es un poco más larga, pero ya desde joven tuve el deseo de poder expresar cierto gusto musicalmente, aunque lamentablemente no sabía tocar, lo que me freno un tiempo. Ya en el 91 me hice una banda que se llamaba Nuctemeron (que es en referencia a un tema de Sodom) y era súper precaria, sonaba como la callampa, pero con los años fuimos mejorando. Después creé otra banda con la cual toqué 17 años, pero el desgaste con esa banda se presento mas que nada porque yo tenia el deseo de crear material fisico hace tiempo y ellos no estaban interesados, por lo cual decidí formar Severe Punishment hace ya más de 10 años.

​Al principio trabajé solo con las influencias que tenía, pero en ese tiempo admiraba el Death Metal muy brutal como Necrophagist, entonces empecé a hacer cosas más brutales y saqué el primer álbum con un amigo que se llama Jorge, que me ayudó a editar el primer disco. Después, por un terremoto que hubo en mi ciudad y por un tema laboral, busqué fortuna en otro lugar, en la Quinta Región de Chile. Ahí me encontré con unos viejos camaradas que me invitaron a tocar en sus bandas: una se llamaba Bone Crusher, que era una banda de corte lento y pesado, y otra que era 100% Dismember. Yo, que venía de tocar Death Metal muy brutal, me empecé a plasmar nuevamente de esa idea, a hacer temas y se grabó material, asi que cuando decidí venirme al Norte después de varios años allá dije: "Puta, aprovechemos que tengo estos temas".

​Y gracias a eso salió el EP del 2021, editado por el sello chileno Deptune Records. Normalmente mi otro partner, que es el guitarrista Omar, quien está conmigo hace varios años, también es un fanático del Death Metal, tanto old school como del nuevo que es bien brutal. Somos personas bastante abiertas a todos los estilos y por mi parte me gusta desde el Thrash, el Black, el Heavy, el Death Metal, el Slam... me encanta todo eso. Pero para ejecutar me gusta el Death Metal Old School, que es más o menos lo que uno arrastra.


AR-HELL: Con todo esto, ¿cómo está formada la banda actualmente y cuáles serían las propuestas e influencias que tienen para decidir ir para un lado o para el otro?

Rodrigo: Mira, en este momento la banda se compone de personas bastante heterogéneas con respecto a la edad. Claro, las influencias son bastante variables, pero ahora, por lo menos, yo soy el director musical, o sea, el que traza un poquito la línea a seguir. Para nada me cierro con los aportes de los colegas, ya que Omar, sobre todo, que a mi criterio es uno de los más virtuosos, es el que se trabaja los arreglos, los solos y cosas así. Yo tengo 53 años, entonces, como comprenderás, arrastro la vieja cultura del metalero viejo, con la influencia de todas las bandas de nuestra época. Omar tiene como 43 años, entonces también arrastra esa influencia de las bandas clásicas, y él es muy fanático de las bandas que son muy virtuosas como lo que hacía Monstrosity o un Morbid Angel, que son bandas que ejecutaron un Death Metal muy técnico en esos años.

​Carlos, que es el baterista, que irónicamente es el sobrino del batero que yo tuve hace muchos años atrás, ese ya tiene 30 y algo. Como comprenderás, está plagado también de este nuevo estilo de metal que hay ahora; es otro tipo de metalero, pero también es una persona muy estudiosa de su instrumento, es muy aplicado y escucha de todo. Francisco también, él viene de la Quinta Región y es un multiinstrumentista al que le gusta la música técnica y progresiva.

​Entonces hay que tomar en cuenta que cada uno de nosotros hace cierto aporte para empujar la banda a un estilo intermedio de los gustos generales. Yo hago un tema y los chicos aportan sus arreglos, somos bastante democráticos en ese aspecto; he escuchado que eso a veces no es bueno, pero es la forma que tengo yo para poder trabajar y mantenerlos a todos satisfechos. En general es Death Metal, eso estamos claros, y vamos a pasar por períodos donde vamos a tocar un Death Metal más lento, más pesado, y otros períodos que vamos a tocar un Death Metal más técnico como el que estamos pasando ahora. Veníamos de un álbum del 2024 que va a ser editado por un sello polaco, que es prácticamente escuchar Death Metal al 100%. Pero ahora quisimos acelerar un poquito el pulso, subir el tono y hacer un pequeño cambio para darle más velocidad a los nuevos temas.


AR-HELL: Estoy muy de acuerdo con vos, hay que tener una dirección amplia de la visión del estilo extremo, llámese como se llame siempre hay que estar muy abierto. Los felicito por la forma en que lo encaran, la banda está muy buena, y eso siempre hay que recalcarlo. ¿Cómo ven el futuro a partir de esa fecha que me contaste en septiembre? Y sumado a eso, vos que venís de los 90 y sabiendo que en tu país hubo una gran cantidad de bandas representativas, ¿cómo ves esa época clásica en comparación a cómo se vive ahora la movida del Death Metal allá?

Rodrigo: Claro, mira, yo hago cálculos a priori y pretendo en septiembre tener grabado todo el material. Nosotros, como vivimos y trabajamos en un área del norte de Chile que es desértica y muy cerca de la frontera... o sea, está Iquique donde vivo yo, después está Arica y al lado está el Perú. Tenemos en nuestro pasillo a mano izquierda el océano y después está Bolivia al otro lado del cerro, como se dice. Nuestra proyección, la verdad, hermano, es que a esta altura de la vida queremos dejar plasmado en físico todo lo que podamos, ese es, por lo menos personalmente hablando, mi objetivo: todo lo que podamos, un buen trabajo, lo mejor y lo más profesional posible, editado en forma profesional.

​Las proyecciones son terminar los arreglos de estos temas nuevos, que son más brutales y técnicos, grabarlos y buscar un sello que lo edite; yo trabajo así, al tener eso ya el material se empieza a promocionar y a presentar. A nosotros nos invitan a tocar a muchas partes, pero yo soy faenero, trabajo en minería y Francisco también, entonces trabajamos con turnos laborales de 7 por 7 o 14, y por eso se nos hace muy dificultoso o muy difícil a veces poder viajar. Basado en nuestra realidad, nuestra proyección es crear material, generar material, y cuando se dan las circunstancias, poder mostrarlo en vivo y tocarlo, ¿cachai? Pero nuestra realidad es cruda, tenemos una vida laboral y tenemos familias que mantener, aunque aun así, uno sueña con algún día poder tocar afuera si es que las circunstancias económicas se dan y todos tengamos los tiempos, porque el mayor tesoro que falta en este momento es el tiempo. Nuestra proyección es la creación de material para gestar un futuro, para que quede material y que la banda, si no es reconocida ahora, sea reconocida como una banda clásica ya cuando nosotros no estemos por acá.

​Y con respecto a la otra pregunta, claro, yo viví todo el tiempo del old school del metal acá en Chile, puta, era maravilloso ese tiempo ya que todo era a pulso, todo costaba, hasta los instrumentos eran inconseguibles en esos años. Yo viajaba a Santiago, al Paseo de las Palmas en Los Leones, donde nos juntábamos a hacer los trades y había una tienda que se llamaba Rock Shop, que era la que vendía los vinilos. En ese tiempo, 4 lucas costaba un vinilo nuevo, que ahora es una cagada de plata que no comprás ni pan con eso pero fue un tiempo maravilloso que a veces extraño por lo que costaba, porque cada fanzine, cada grabación, cada ensayo era un esfuerzo que había que hacer entre todos. Ahora considero que es más fácil, sí, evidentemente mucho más fácil. Mi primera guitarra la tuve que cambiar por unos vinilos; ahora si me gusta una guitarra voy y me la compro, sea una B.C. Rich o una Jackson, ahora tengo las guitarras que siempre quise tener, pero en ese tiempo era imposible.

Creo que ese tiempo arrastra algo que ya no va a volver, que es el verdadero underground, donde el metal tenía un valor intrínseco, no solamente en lo que se tocaba, sino en lo que se creía y cómo luchabas por la escena. Eso ya no se ve, ahora mi hijo también escucha música, pero el metalero actual es otro tipo de individuo, el millennial que le llaman (o no sé cómo le dirán), tiene otra forma de ver la vida que es respetable, pero nosotros nos vamos a ir a la tumba con la fortuna de haber sido los que comenzamos esto en, por lo menos yo en mi país y tú en el tuyo, que estuvimos en esos tiempos originales. Fuimos afortunados por eso, y ahora estamos viendo morir a todas nuestras estrellas.

​Hoy me admiro de la cantidad de bandas que hay en Chile, hay cinco veces más y con una técnica espectacular, bandas de cabros chicos que tocan la zorra, como decimos acá. No me niego a aceptar que ya soy de una generación que está atrás, pero ojalá que la música del metal siga y que vuelva al underground, a ese tipo de metal más oculto, más segregado y no tan popular. Me gustaría eso, pero lo veo difícil porque con los medios actuales ya no se puede, el metalero ya no es un individuo extraño o raro, acá en Chile tú vas a un banco y el cajero tiene tatuajes de bandas de metal, los doctores son metaleros, los abogados son metaleros... todos son metaleros. Hay muchos weones metaleros, entonces ya es una cosa tan masiva que perdió un poquito eso que tenía hace tanto tiempo atrás, que era una cosa más segregada, a mí me gustaba ser de los pocos, ahora somos de los muchos.


AR-HELL: Grande, Rodrigo, la verdad es que comparto todo lo que dijiste, mis vivencias son muy similares. Hermano, muchas gracias por esta posibilidad de hurgar en Severe Punishment y conocerte musicalmente hablando, ojalá un día nos podamos conocer personalmente, quién dice. Para mí es un gustazo que hayas accedido a hablar de la banda, te sirva nuestro eterno agradecimiento de parte de los que hacemos Ar-Hell. Contale a la gente dónde pueden escuchar el material de la banda, te mando un abrazo gigantesco y siempre para adelante, aguante.

Rodrigo: Bueno, un poquito por la lucha del underground, el medio que hemos decantado y decidido para mostrar la música es YouTube. La verdad es que YouTube funciona porque el material físico, como comprenderán, los sellos latinos no hacen cinco mil producciones; hacen 300 copias con suerte y te corresponden 80 o 60 a vos y el material físico se va muy rápido, demasiado rápido. Todavía me he negado a la opción de usar esas plataformas de cobranza como Spotify y ese tipo de cosas, me niego a eso, pero lo he estado pensando porque esta cosa evoluciona y si quiero que la banda la conozcan, tengo que de alguna manera vender un poco el producto, aunque me cuesta mucho aceptarlo.

​Me pasó que el sello Deptune Records compartió el disco de 2021 a una página de YouTube que se llama "Death Metal mundial" o algo así. Cuando salió nuestro disco de 2024 (que lo presenté en diciembre de 2024), pensaba pasárselo a estos tipos para que lo compartieran también, pero ahora están cobrando por subirlo. Entonces ya es un puto negocio y eso incomoda bastante, así que YouTube nomás, que es gratuito por ahora.

​Más que nada agradecerte a vos y a todo Ar-Hell, sin olvidarme también un saludo al gordo querido del Chris. Y quiero decir que yo también soy un admirador de un par de bandas que conozco de Argentina, que son Septicemia y Bloodfiend. Puta, aquí nos hacemos cagar escuchando a Bloodfiend, la banda de los podridos, los admiramos mucho por su trabajo, por lo que han hecho y por cómo lo viven también. Son una nación espectacular, un país espectacular que tiene tantas cosas de las que nosotros podemos aprender. Te deseo lo mejor, Claudio, y aguante el Death Metal. Hasta siempre, hermano, hasta siempre.

Toca aqui para abrir el canal oficial de la banda.



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